Fotógrafo de arquitectura en La Cerdanya | Casa Solaris para Thermia

En esta ocasión, mi labor como fotógrafo de arquitectura me llevó hasta La Cerdanya, en la provincia de Girona. Thermia Barcelona ha bautizado este proyecto como Casa Solaris y en él ha diseñado y fabricado las puertas y ventanas de aluminio.

Thermia se encargó de enmarcar con esos grandes ventanales el entorno en el que se ubica esta vivienda unifamiliar. En este proyecto era especialmente importante mantener la comunicación con el paisaje, sobre todo en ese salón de doble altura.

La casa y su relación con el paisaje

Como se ve en las fotografías, la relación de la casa con el paisaje define gran parte de su personalidad. Un auténtico observatorio de cómo la luz, la nieve y todos los cambios de color a lo largo del año modifican el paisaje gobernado por ese campanario y esas grandes montañas de La Cerdanya. Para mí un paraíso. Mi sensación allí fue de total serenidad.

En el interior no se ha renunciado a los libros o el arte, que observados bajo la luz de ese ambiente de pueblo montañoso, cobran vida de forma diferente a la de una biblioteca o galería más convencionales.

Materiales y confort

El invierno en la montaña puede ser muy frío y el verano muy cálido. Ahí es donde una empresa de ventanas como Thermia entra en juego. El diseño minimalista, el material adecuado, el correcto aislamiento y los cristales ligeramente tintados hacen que habitar el salón, el dormitorio o el estudio sea siempre una experiencia placentera.

Para completar las sensaciones, en el interior se ha escogido una combinación de madera nueva y recuperada, la cual aporta, junto al sutil aluminio de los ventanales. los dorados y ocres del paisaje y la piedra exterior, las sensaciones más acogedoras que yo podría imaginar. No le pediría más.

La sesión: luz, horarios y decisiones fotográficas

El reportaje transcurrió a lo largo de todo un día y, como en muchas otras ocasiones, mi idea fue trabajar en función de la dirección del Sol. Los contraluces, aunque puedan parecer complicados, siempre pueden ser domados gracias a técnicas de fotografiado como el bracketing, que consiste en realizar varias tomas de un mismo encuadre con diferente exposición que luego se combinan en postproducción. Además, el uso de un flash de mínimo 600 vatios, también ayuda a compensar las situaciones más extremas.

Es un placer combinar estas técnicas cuando se sabe que el resultado será mucho más agradecido que en otras situaciones en las que la luz es más fácil de manejar pero también más aburrida.

El ángulo del sol también es crucial a la hora de evitar reflejos indeseados en las ventanas cuando se fotografía el interior o para conseguir bonitos cielos reflejados en los vidrios, cuando se fotografía el exterior. Por eso aproveché el día hasta los últimos rayos de luz para hacer algún exterior al atardecer.

Si quieres ver más chalets que he visitado como fotógrafo de arquitectura, te dejo por aquí esta vivienda unifamiliar en Caldes de Montbui y esta otra realizada en Sant Feliu de Guixols. 


¿Y tú? ¿Necesitas fotografiar una vivienda unifamiliar?